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No perdemos lo que nunca poseemos.
La vida a veces nos impone la separación de algunos seres queridos a través del fenómeno natural llamado muerte.
La criatura humana sumergida en sus preocupaciones no piensa que tal hecho venga a sucederle; mucho menos, con aquellos que pertenecen a su grupo familiar.
Sin embargo, es de la vida que se muera físicamente; lidiar con las supuestas pérdidas es la mayor dificultad con las que las personas se deparan.
¿Cómo enfrentar momento tan doloroso?
¿Cómo superar la partida de alguien que amamos?
Necesitamos aprender que en todos los instantes debemos estar preparados para una eventual separación.
Todos nosotros tendremos que morir, la diferencia es el día y la hora.
Debemos vivir de tal forma que, podamos manifestar nuestro respeto y amor a los que conviven con nosotros rutinariamente.
Vale recordar que no poseemos a nadie, y nadie nos posee.
Construir relaciones saludables, destituidas del sentimiento de posesión debe ser nuestro principal objetivo.
La mayoría de nuestros sufrimientos es decurrente de las expectativas creadas acerca de aquellos que conviven con nosotros.
Nuestra mente es fértil en crear hechos desagradables.
Como existe en nosotros la predominancia de sentimientos inferiores sobre los sentimientos nobles, invariablemente, tendemos a permanecer más tiempo cultivando pensamientos infelices.
Tenemos mucha dificultad en identificar el lado luz de las personas, pues nuestro lado sombra se manifiesta en mayor número de veces, consecuentemente, nuestros defectos son identificados en nuestro prójimo.
En las relaciones familiares, nuestra tendencia es de sentirnos propietarios de nuestros seres queridos.
Somos exagerados, no sabemos amar.
Por causa de nuestra infantilidad con relación al amor, experimentamos sufrimientos atroces, capaces de arrojarnos en tristes cuadros depresivos, o incluso llevarnos a las fronteras del suicidio.
No somos de aquí, estamos apenas de paso.
Por más dolorosa que sea la separación, necesitamos trabajar dentro de nosotros la verdad de que nada termina con la muerte.
Si usted que lee esta columna esta triste con la muerte de alguien, busque imaginarse en el lugar del ser que partió; ciertamente, donde quiera que esté el ser amado, en este instante desea que usted continúe viviendo.
Viva con equilibrio y serenidad, con la certeza de que un día el reencuentro acontecerá.
La muerte no es mayor que el amor.
Demuestre su amor, amando la vida.
Não perdemos o que nunca possuímos.
A vida por vezes nos impõe a separação de alguns entes queridos através do fenômeno natural chamado morte.
A criatura humana mergulhada em suas preocupações não cogita que tal fato venha a lhe suceder; muito menos, com aqueles que pertencem ao seu grupo familiar.
Todavia, é da vida que se morra fisicamente; lidar com as supostas perdas é a maior dificuldade que as pessoas se deparam.
Como enfrentar momento tão doloroso?
Como superar a partida de alguém que amamos?
Precisamos aprender que em todos os instantes devemos estar preparados para uma eventual separação.
Todos nós iremos morrer, a diferença é o dia e a hora.
Devemos viver de tal forma que, possamos manifestar nosso respeito e amor aos que convivem conosco rotineiramente.
Vale lembrar que não possuímos a ninguém, e ninguém nos possui.
Construir relações saudáveis, destituídas do sentimento de posse deve ser nosso principal objetivo.
A maioria dos nossos sofrimentos é decorrente das expectativas criadas a respeito daqueles que convivem conosco.
Nossa mente é fértil em criar fatos desagradáveis.
Como existe em nós a predominância de sentimentos inferiores sobre os sentimentos nobres, invariavelmente, tendemos a permanecer mais tempo cultivando pensamentos infelizes.
Temos muita dificuldade em identificar o lado luz das pessoas, pois nosso lado sombra se manifesta em maior numero de vezes, conseqüentemente, nossos defeitos são identificados em nosso próximo.
Nos relacionamentos familiares, nossa tendência é de sentirmo-nos proprietários dos nossos entes queridos.
Somos exagerados, não sabemos amar.
Por conta de nossa infantilidade com relação ao amor, experimentamos sofrimentos atrozes, capazes de nos arrojar em tristes quadros depressivos, ou até mesmo nos levar as raias do suicídio.
Não somos daqui, estamos apenas de passagem.
Por mais dolorosa que seja a separação, precisamos trabalhar dentro de nós a verdade de que nada termina com a morte.
Se você que lê esta coluna esta triste com a morte de alguém, procure imaginar-se no lugar do ser que partiu; certamente, onde quer que esteja, neste instante o ser amado deseja que você continue a viver.
Viva com equilíbrio e serenidade, com a certeza de que um dia o reencontro acontecerá.
A morte não é maior do que o amor.
Demonstre seu amor, amando a vida.
Algunas personas afirman que el hombre es producto del medio en que vive.
Es claro que la familia así como la sociedad donde el individuo esté inserido, contribuyen para su formación, sin embargo los ejemplos de que esta afirmación está equivocada son muchos.
Conversando con una profesora de la red pública estatal, tenemos conocimiento de la historia de un niño que nos lleva a reflexionar.
Su familia totalmente desestructurada, no le ofrece las mínimas condiciones para que él pueda hacerse un hombre de bien.
Su hogar está formado de personas totalmente viciosas, incapaces de ofrecerle ejemplos edificantes.
Pero desde temprano, el niño desentona en su comportamiento del restante del grupo familiar.
Siempre esforzado y responsable con su vida.
En el inicio de un año escolar más, las dificultades de nuestro personaje eran innumerables. Sin dinero para comprar material escolar, el niño resolvió enfrentar las dificultades con gran creatividad y determinación.
Sin cuaderno para hacer sus lecciones él sorprendió a todos con su honestidad y deseo de vencer.
Con humildad, sin embargo con coraje que sólo los vencedores traen en su carácter, él se dirigió a todos los compañeros de clase pidiéndoles que arrancasen la hoja del medio de sus encuadernados y confeccionó un cuaderno para él.
Juntando todas las hojas que los amiguitos inconscientes le dieron, el “niño hombre” formó su propio cuaderno y pudo participar de la clase orgullosamente con el fruto de su voluntad.
Vale resaltar en esta historia, la honestidad y la determinación que nuestro personaje demostró delante de la dificultad que la vida le reservó.
Él no se avergonzó para revelar su problema a los demás.
Él conquistó la simpatía de la profesora, pues demostró un carácter de vencedor, de quien no se dobla a las dificultades.
La maestra nos informó que ese chico parece tener un comportamiento muy diferente de los chicos de su edad; actúa con mucha responsabilidad y determinación.
Recordemos que su familia es compuesta de personas viciosas y desajustada.
¿Qué ejemplo nos da ese chico?
¿Será que estamos haciendo de las dificultades la oportunidad para nuestro crecimiento? ¿O estamos abandonando la lucha?
El hombre no es producto del medio, el hombre tiene el tamaño de su voluntad.
Voluntad débil, hombre débil.
Voluntad fuerte, hombre productivo.
Que Dios bendiga a los muchos niños hombres que andan por ahí, pues ciertamente ya trajeron hacia esta vida el equipaje de dolores y lágrimas, luchas y victorias, conquistadas a lo largo de sus jornadas por el mundo.
Algumas pessoas afirmam que o homem é produto do meio em que vive.
É claro que a família assim como a sociedade onde o individuo esteja inserido, colaboram para sua formação, todavia os exemplos de que esta afirmação é equivocada são muitos. Conversando com uma professora da rede pública estadual, tomamos conhecimento da história de um menino que nos leva a refletir.
Sua família totalmente desestruturada, não lhe oferece as mínimas condições para que ele possa vir a se tornar um homem de bem.
Seu lar é composto de pessoas totalmente viciosas, incapazes de lhe oferecer exemplos edificantes.
Mas desde de cedo, o menino destoa em seu comportamento do restante do grupo familiar.
Sempre esforçado e responsável com sua vida.
No inicio de mais um ano letivo, as dificuldades de nosso personagem eram inúmeras. Sem dinheiro para comprar material escolar, o menino resolveu enfrentar as dificuldades com grande criatividade e determinação.
Sem caderno para fazer suas lições ele surpreendeu a todos com sua honestidade e desejo de vencer.
Com humildade, porem com coragem que só os vencedores trazem em seu caráter, ele dirigiu-se a todos os colegas de classe lhes pedindo para arrancarem a folha do meio de suas brochuras e confeccionou um caderno para ele.
Juntando todas as folhas que os amiguinhos incontinentes lhe deram, o “menino homem” montou seu próprio caderno e pode participar da aula orgulhosamente com o fruto de sua vontade.
Vale ressaltar nesta história, a honestidade e a determinação que nosso personagem demonstrou diante da dificuldade que a vida lhe reservou.
Ele não se envergonhou para revelar seu problema aos outros.
Ele conquistou a simpatia da professora, pois demonstrou um caráter de vencedor, de quem não se curva às dificuldades.
A mestra nos informou que esse garoto parece ter um comportamento muito diferente dos garotos de sua idade; age com muita responsabilidade e determinação.
Lembremo-nos que sua família é composta de pessoas viciosas e desajustada.
Que exemplo esse garoto nos dá?
Será que estamos fazendo das dificuldades a oportunidade para o nosso crescimento? Ou estamos abandonando a luta?
O homem não é produto do meio, o homem tem o tamanho da sua vontade.
Vontade débil, homem fraco.
Vontade forte, homem produtivo.
Que Deus abençoe os muitos meninos homens que andam por ai, pois certamente já trouxeram para esta vida a bagagem de dores e lágrimas, lutas e vitórias, conquistadas ao longo de suas jornadas pelo mundo.
Es preciso inventar la vida todos los días.
En general la queja de las personas es que ellas hacen todo bien, y nada acontece.
Hacer siempre las mismas cosas no es garantía de felicidad.
Cuando algún proyecto nace dentro de nosotros, es como una luz que nos fecunda, y nos hace sentir verdaderamente vivos.
Pero debemos ser honestos, ¿Cuántos de esos proyectos nosotros llevamos efectivamente hasta el fin?
Basta que alguien emita una opinión contraria, y aquel gusto por realizar el sueño se queda por el camino.
La vida es un constante soñar, pero por encima de todo es una lucha diaria para realizar lo que se sueña.
Reinventar la vida es dejar de lado la monotonía de las actitudes repetitivas, es volver a crear, es hacer lo que se desea, aunque eso no agrade alguien.
Cuando salimos del lugar común, corremos el riesgo de que seamos tachados de orgullosos o pretensiosos.
La fila de los que sólo sobreviven es muy grande, la fila de los que realmente viven y corren atrás de los propios sueños es pequeña, muy pequeña.
¿Cuántas veces no sentimos el deseo de aprender a tocar algún instrumento?
¿Cuántas veces no soñamos en aprender una lengua extranjera?
¿Cuántas veces no deseamos tantas cosas y las dejamos a un lado, pues no creemos en nosotros mismos?
Y la vida va pasando...
Otra vez, los vencedores nos señalan con sus ejemplos de fe y determinación.
La argumentación de falta de preparación y capacidad también puede ser llamada de pereza.
Nuestra capacidad es del tamaño de nuestra voluntad.
Algunos afirman que es preciso tener suerte para vencerse, pero verdaderamente, la suerte acompaña aquellos que más trabajan.
Equivale decir, que la suerte es directamente proporcional a la voluntad de trabajar, e inversamente proporcional a la pereza.
Reinventar la vida significa hacer de la rutina de todos los días, un instrumento para nuestra felicidad.
El sentimiento de gratitud es fundamental para que valoremos las cosas simples, que con el tiempo, acaban perdiendo la importancia.
Tener placer por hacer las cosas, sean las más simples o las más complicadas.
Nadie hace bien lo que no le gusta, necesitamos poner más amor en nuestras actitudes, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones. Necesitamos dar amor, y no cobrar amor.
Un día nunca es igual al otro, al contrario, nosotros hacemos todos los días las mismas cosas automáticamente, esperando resultados diferentes.
La vida sólo cambiará cuando cambiemos de actitud.
É preciso inventar a vida todos os dias.
Em geral a queixa das pessoas é que elas fazem tudo certo, e nada acontece.
Fazer sempre as mesmas coisas não é garantia de felicidade.
Quando algum projeto nasce dentro de nós, é como uma luz que nos fecunda, e nos faz sentir verdadeiramente vivos.
Mas devemos ser honestos, quantos desses projetos nós levamos efetivamente até o fim?
Basta que alguém emita uma opinião contrária, e aquela volúpia em realizar o sonho fica pelo caminho.
A vida é um constante sonhar, mas acima de tudo uma luta diária para realizar o que se sonha.
Reinventar a vida é deixar de lado a monotonia das atitudes repetitivas, é recriar, é fazer o que se deseja, mesmo que isso não agrade alguém.
Quando saímos do lugar comum, corremos o risco de sermos taxados de orgulhosos ou pretensiosos.
A fila dos que apenas sobrevivem é muito grande, a fila dos que realmente vivem e correm atrás dos próprios sonhos é pequena, muito pequena.
Quantas vezes já não sentimos o desejo de aprender a tocar algum instrumento?
Quantas vezes não sonhamos em aprender uma língua estrangeira?
Quantas vezes já não desejamos tantas coisas e deixamos de lado, pois não acreditamos em nós próprios?
E a vida vai passando...
Vez por outra, os vencedores nos sinalizam com seus exemplos de fé e determinação.
A alegação de falta de preparo e capacidade também pode ser chamada de preguiça.
A nossa capacidade é do tamanho da nossa vontade.
Alguns afirmam que é preciso ter sorte para se vencer, mas verdadeiramente, a sorte acompanha aqueles que mais trabalham.
Equivale dizer, que a sorte é diretamente proporcional a vontade de trabalhar, e inversamente proporcional a preguiça.
Reinventar a vida significa fazer da rotina de todos os dias, um instrumento para nossa felicidade.
O sentimento de gratidão é fundamental para que valorizemos as coisas simples, que com o tempo, acabam perdendo a importância.
Ter prazer em fazer as coisas, sejam elas as mais simples ou as mais complicadas.
Ninguém faz bem o que não gosta, precisamos colocar mais amor em nossas atitudes, em nosso trabalho, nos nossos relacionamentos. Precisamos dar amor, e não cobrar amor.
Um dia nunca é igual ao outro, nós ao contrário, fazemos as mesmas coisas automaticamente todos os dias, esperando resultados diferentes.
A vida só mudará quando mudarmos de atitude.